Universidad Nacional de San Juan - Argentina - Octubre 2006 - Año III - Nº 24

    Principal
    Editorial
    Agenda
    Becas
    Libros
    Equipo
 

Escríbanos
Nombre
E-mail
Confirme su E-mail
Mensaje

Una década de diseño industrial en la FAUD

Diez velitas en la gran torta
de una disciplina en su apogeo

Los efectos del Diseño Industrial ya no pasan desapercibidos por nadie en las sociedades contemporáneas. Un sinfín de nuevas funcionalidades en los productos para consumo y en el campo de la producción pueblan los paisajes de la cotidianidad. La UNSJ avizoró el fenómeno y ya cumplió un decenio produciendo profesionales en la materia.

POR FABIÁN ROJAS

Desde gran parte del siglo XX y en lo que va de esta centuria los paisajes que exhibe la vida cotidiana, sobre todo en las ciudades, ya no son los mismos. Pero no se trata sólo de un cambio de imágenes como resultado del avance de las tecnologías, representado en la complejidad de los objetos en general, sino de una nueva forma de concebir los productos en pos del mejoramiento de la calidad de vida. “Ergonomía” es el término que aquí cabe mejor, y que los diseñadores industriales no pocas veces pronuncian. Esto es, la existencia de una óptima relación entre el producto y el usuario. Pero, para completar aún más la idea, habría que decir que los objetos con los que la gente día a día y a toda hora se contacta lucen dotados de funcionalidad, estética y, por sobre todas las cosas, practicidad.
La base donde descansan todas las innovaciones, el cambio de perfil y el mejoramiento de la perfomance de los objetos, por más profusos y heterogéneos que sean en un contexto mundial de alta productividad y exaltación de la imagen, es el Diseño Industrial. Automóviles, muebles, maquinarias industriales, utensilios domésticos, instrumentos musicales, accesorios de vestir, packaging de productos, envases, y un largo y variopinto etcétera están siendo cruzados por el rayo innovador del Diseño Industrial. Pero su límite de acción no aparece tan cerca porque, como indicó Estela Carossia, actual jefa de Diseño de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño (FAUD) de la UNSJ, los profesionales de este campo en permanente expansión no se quedan sólo en la forma y utilidad de un objeto. Ellos además están capacitados para realizar un plan de negocios, para establecer el target al que ese objeto está destinado e incluso para realizar normativas para la seguridad de la comunidad. Y más…
Hablamos de una disciplina que en el mundo y en el país cobra cada vez más impulso. De una carrera que, al ritmo de-senfrenado del consumo, se inserta más y más en los núcleos empresariales de producción, como una técnica insoslayable al momento de pensar en las necesidades del mercado.
El Diseño Industrial en Argentina representa una fuerte vorágine creativa y una de las carreras más demandada por parte de aspirantes a ingresar en las universidades. No en vano el año pasado Buenos Aires fue declarada Ciudad del Diseño de la UNESCO. La Capital Federal es la ciudad con más estudiantes de esta disciplina en el mundo.

La FAUD, en el concierto

Egresados

Sólo tres fueron los egresados de Diseño Industrial en la primera promoción, correspondiente al año 2001. Ellos son: Pablo Irazoque, Juan Manuel Ortega y Graciela Laplagne.
Actualmente hay más 250 alumnos de Diseño Industrial, y en el presente ciclo habrá 51 egresados.

En el seno de la Universidad Nacional de San Juan también existió, hace diez años, la percepción de la necesidad de incorporar el Diseño Industrial al menú de propuestas académicas. Fue un 9 de julio de 1996, por resolución ministerial N° 596, que se creó la carrera en la FAUD. Por decisión de las autoridades del Departamento de Diseño, de alumnos y ex alumnos, el acto en conmemoración del primer decenio de vida de la carrera se realizó el pasado 18 de septiembre en las instalaciones de la Antigua Bodega. Allí se inauguró una muestra con trabajos de alumnos de primero hasta cuarto año (la carrera tiene cuatro años). Estuvieron presentes los egresados de la primera promoción -año 2000-, y los propulsores de la carrera.
En el acto, varias voces confluyeron en un marcado tono optimista respecto del futuro del Diseño Industrial en San Juan, pero nadie negó un presente de lucha y la arduidad del camino recorrido en este primer decenio. El punto sobresaliente, en el que los diseñadores ya experimentados y los recientemente iniciados pusieron tilde, fue el factor de inserción de la actividad en el medio, en la sociedad. “Esta disciplina se construye desde adentro y desde afuera. Desde adentro, con el enriquecimiento y la actualización de la currícula de la carrera; desde afuera, en el hecho de lograr una verdadera comunicación con el medio”, sostuvo Daniel Capelleti, ex profesor de Diseño. En una línea análoga se expresó el decano de la FAUD, Guillermo Rodríguez, quien aseveró que “estos diez años transcurridos parecieron mucho tiempo, porque tuvimos y tenemos que salir a convencer a las empresas que el Diseño Industrial es desarrollo. Cuando la sociedad termine por convencerse de los alcances que tiene esta disciplina, vamos a poder decir que estamos en la senda positiva del progreso”.

Más que bonito, necesario

Ettore Sottsass, prestigioso arquitecto italiano devenido en diseñador industrial, cierta vez le dijo a un fabricante: “No olvides nunca que tu actividad te da una gran responsabilidad de naturaleza cultural. Por llenar el mundo con decenas de millones de objetos, todos ustedes, industriales, tienen la enorme influencia, en el bien y en el mal, sobre nuestro desarrollo cultural, porque contribuyen a dar una forma a nuestra sociedad, a determinar la calidad de nuestra vida”. El pedido con inocultable dosis de reclamo del italiano ilustra el ánimo que mueve a los diseñadores industriales: procurar de todas maneras que los fabricantes piensen no sólo en la estética de los productos que fabrican sino en su calidad y funcionalidad.
En armonía con esa idea, el decano de la FAUD dijo antes de la inauguración de la muestra en la Antigua Bodega, que el Diseño Industrial es un compromiso ético y social y que es la sociedad la que avala al diseñador. Por su parte, la vice rectora de la UNSJ, Norma Rosa, definió que los egresados “están haciendo entender que el Diseño Industrial no sólo tiene que ver con lo bonito, sino también con lo necesario”.

José Klinsky
(Primer jefe del Departamento
de Diseño de la FAUD)

“La carrera sigue potenciándose”

“Antes, el diseño tenía que venir de Europa, Estados Unidos o Brasil, ahora estamos pensando en un diseño local de objetos. Pienso que hicimos una gran apuesta, con poco presupuesto, con profesores que venían de otros lados, por extensión. Hubo una convocatoria de gente a nivel provincial impresionante. Más de 300 alumnos llenaban los pasillos del Aula Magna. Ahí dijimos ‘juguémonos por esta gente que vino y creyó que acá es posible seguir creciendo’. A diez años, veo que es una carrera que está potenciándose. Tiene que interrelacionarse mucho con el medio. Pero si van y vienen las propuestas desde afuera y desde adentro, es posible salir adelante.”


Estela Carossia
(Actual Jefa del Departamento de Diseño de la FAUD)

“El Diseño abarca toda la vida cotidiana
en el campo objetual”

“Cuando se abrió la carrera estaba toda la expectativa de la sociedad. Ahora, esta muestra indica el potencial de creación que tiene un diseñador industrial, desde el campo del instrumental para la salud, de la educación, la producción, la seguridad. Es decir que abarca toda la vida cotidiana de una comunidad en el campo objetual. Los egresados tienen un potencial impresionante y desde los ámbitos empresarios y privados todavía no han abordado toda la capacidad que tienen. El diseñador industrial no sólo diseña un objeto, sino que está capacitado para establecer una línea de producción y para transformarla. Para incorporar mejoras en los niveles de productividad y generar cambios y mejoras a la calidad para posicionarse en un mercado global. Está capacitado para realizar un plan de negocios, para delimitar dónde está la estructura social a la que ese objeto va dirigido. También para realizar peritajes y normativas que regulen la seguridad de la comunidad. Puede insertarse en la industria, en la producción, en las estructuras gubernamentales o municipales para producir cambios importantes.”


Pablo Irazoque (Primer egresado -2001)

“Todo lo diseñado para este vehículo es realizable”

“Cuando egresamos no fue el mejor momento económico del país. Sin embargo, seguimos empujando y ahora estamos en pleno auge. Este proyecto (el del colectivo para personas con capacidades diferentes) surgió con la perspectiva de que en algún momento la Argentina iba a salir de la crisis. Es difícil introducir estos productos en el mercado, en cuanto a la relación de la universidad con la sociedad. Hoy, a este producto deberíamos valuarlo con los fabricantes y ver qué perspectivas existen. Todo lo diseñado para este vehículo es realizable.”

Pablo Irazoque junto al ómnibus diseñado por él, especialmente para personas con capacidades diferentes. Posee una rampa para su acceso.


David Somerville (Egresado en 2005)

“El diseñador debe adaptarse
a las necesidades
de las personas”

“Esta guitarra eléctrica es un componente de una serie de guitarras que forma el trabajo final con el que me gradué. Se llama jelú, que en el dialecto huarpe, significa sol. Hay una serie de cambios que distinguen a este instrumento de los convencionales. Por ejemplo, el diseño responde a la tradición. Es una guitarra de concierto, la perfomance que debe tener es alta, entonces uno debe respetar materiales, pesos, dimensiones. Y no tiene pintura para respetar el sonido. Antes de esto no tenía ni idea de lo que era una guitarra, pero soy un convencido de que el diseñador debe adaptarse a las necesidades de las personas. Enfrenté esta decisión con el mayor respeto.”

David Somerville exhibe
su creación: una guitarra eléctrica con características especiales para concierto.

 

Copyright © 2004 Revista la U | Universidad Nacional de San Juan | Todos los derechos reservados | revista@unsj.ed.ar