Una década de diseño industrial en la FAUD
Diez velitas en la
gran torta
de una disciplina en su apogeo
Los
efectos del Diseño Industrial ya no pasan desapercibidos
por nadie en las sociedades contemporáneas. Un sinfín
de nuevas funcionalidades en los productos para consumo y
en el campo de la producción pueblan los paisajes de
la cotidianidad. La UNSJ avizoró el fenómeno
y ya cumplió un decenio produciendo profesionales en
la materia.
POR FABIÁN
ROJAS
Desde
gran parte del siglo XX y en lo que va de esta centuria los
paisajes que exhibe la vida cotidiana, sobre todo en las ciudades,
ya no son los mismos. Pero no se trata sólo de un cambio
de imágenes como resultado del avance de las tecnologías,
representado en la complejidad de los objetos en general,
sino de una nueva forma de concebir los productos en pos del
mejoramiento de la calidad de vida. “Ergonomía”
es el término que aquí cabe mejor, y que los
diseñadores industriales no pocas veces pronuncian.
Esto es, la existencia de una óptima relación
entre el producto y el usuario. Pero, para completar aún
más la idea, habría que decir que los objetos
con los que la gente día a día y a toda hora
se contacta lucen dotados de funcionalidad, estética
y, por sobre todas las cosas, practicidad.
La base donde descansan todas las innovaciones, el cambio
de perfil y el mejoramiento de la perfomance de los objetos,
por más profusos y heterogéneos que sean en
un contexto mundial de alta productividad y exaltación
de la imagen, es el Diseño Industrial. Automóviles,
muebles, maquinarias industriales, utensilios domésticos,
instrumentos musicales, accesorios de vestir, packaging de
productos, envases, y un largo y variopinto etcétera
están siendo cruzados por el rayo innovador del Diseño
Industrial. Pero su límite de acción no aparece
tan cerca porque, como indicó Estela Carossia, actual
jefa de Diseño de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo
y Diseño (FAUD) de la UNSJ, los profesionales de este
campo en permanente expansión no se quedan sólo
en la forma y utilidad de un objeto. Ellos además están
capacitados para realizar un plan de negocios, para establecer
el target al que ese objeto está destinado e incluso
para realizar normativas para la seguridad de la comunidad.
Y más…
Hablamos de una disciplina que en el mundo y en el país
cobra cada vez más impulso. De una carrera que, al
ritmo de-senfrenado del consumo, se inserta más y más
en los núcleos empresariales de producción,
como una técnica insoslayable al momento de pensar
en las necesidades del mercado.
El Diseño Industrial en Argentina representa una fuerte
vorágine creativa y una de las carreras más
demandada por parte de aspirantes a ingresar en las universidades.
No en vano el año pasado Buenos Aires fue declarada
Ciudad del Diseño de la UNESCO. La Capital Federal
es la ciudad con más estudiantes de esta disciplina
en el mundo.
La FAUD, en el concierto
Egresados
Sólo
tres fueron los egresados de Diseño Industrial
en la primera promoción, correspondiente
al año 2001. Ellos son: Pablo Irazoque,
Juan Manuel Ortega y Graciela Laplagne.
Actualmente hay más 250 alumnos de Diseño
Industrial, y en el presente ciclo habrá
51 egresados. |
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En
el seno de la Universidad Nacional de San Juan también
existió, hace diez años, la percepción
de la necesidad de incorporar el Diseño Industrial
al menú de propuestas académicas. Fue un 9 de
julio de 1996, por resolución ministerial N° 596,
que se creó la carrera en la FAUD. Por decisión
de las autoridades del Departamento de Diseño, de alumnos
y ex alumnos, el acto en conmemoración del primer decenio
de vida de la carrera se realizó el pasado 18 de septiembre
en las instalaciones de la Antigua Bodega. Allí se
inauguró una muestra con trabajos de alumnos de primero
hasta cuarto año (la carrera tiene cuatro años).
Estuvieron presentes los egresados de la primera promoción
-año 2000-, y los propulsores de la carrera.
En el acto, varias voces confluyeron en un marcado tono optimista
respecto del futuro del Diseño Industrial en San Juan,
pero nadie negó un presente de lucha y la arduidad
del camino recorrido en este primer decenio. El punto sobresaliente,
en el que los diseñadores ya experimentados y los recientemente
iniciados pusieron tilde, fue el factor de inserción
de la actividad en el medio, en la sociedad. “Esta disciplina
se construye desde adentro y desde afuera. Desde adentro,
con el enriquecimiento y la actualización de la currícula
de la carrera; desde afuera, en el hecho de lograr una verdadera
comunicación con el medio”, sostuvo Daniel Capelleti,
ex profesor de Diseño. En una línea análoga
se expresó el decano de la FAUD, Guillermo Rodríguez,
quien aseveró que “estos diez años transcurridos
parecieron mucho tiempo, porque tuvimos y tenemos que salir
a convencer a las empresas que el Diseño Industrial
es desarrollo. Cuando la sociedad termine por convencerse
de los alcances que tiene esta disciplina, vamos a poder decir
que estamos en la senda positiva del progreso”.
Más que bonito, necesario
Ettore
Sottsass, prestigioso arquitecto italiano devenido en diseñador
industrial, cierta vez le dijo a un fabricante: “No
olvides nunca que tu actividad te da una gran responsabilidad
de naturaleza cultural. Por llenar el mundo con decenas de
millones de objetos, todos ustedes, industriales, tienen la
enorme influencia, en el bien y en el mal, sobre nuestro desarrollo
cultural, porque contribuyen a dar una forma a nuestra sociedad,
a determinar la calidad de nuestra vida”. El pedido
con inocultable dosis de reclamo del italiano ilustra el ánimo
que mueve a los diseñadores industriales: procurar
de todas maneras que los fabricantes piensen no sólo
en la estética de los productos que fabrican sino en
su calidad y funcionalidad.
En armonía con esa idea, el decano de la FAUD dijo
antes de la inauguración de la muestra en la Antigua
Bodega, que el Diseño Industrial es un compromiso ético
y social y que es la sociedad la que avala al diseñador.
Por su parte, la vice rectora de la UNSJ, Norma Rosa, definió
que los egresados “están haciendo entender que
el Diseño Industrial no sólo tiene que ver con
lo bonito, sino también con lo necesario”.
José
Klinsky
(Primer jefe del Departamento
de Diseño de la FAUD) “La
carrera sigue potenciándose”
“Antes, el diseño
tenía que venir de Europa, Estados Unidos o Brasil,
ahora estamos pensando en un diseño local de
objetos. Pienso que hicimos una gran apuesta, con poco
presupuesto, con profesores que venían de otros
lados, por extensión. Hubo una convocatoria de
gente a nivel provincial impresionante. Más de
300 alumnos llenaban los pasillos del Aula Magna. Ahí
dijimos ‘juguémonos por esta gente que
vino y creyó que acá es posible seguir
creciendo’. A diez años, veo que es una
carrera que está potenciándose. Tiene
que interrelacionarse mucho con el medio. Pero si van
y vienen las propuestas desde afuera y desde adentro,
es posible salir adelante.” |
Estela
Carossia
(Actual Jefa del Departamento de Diseño de la
FAUD)
“El
Diseño abarca toda la vida cotidiana
en el campo objetual”
“Cuando se
abrió la carrera estaba toda la expectativa de
la sociedad. Ahora, esta muestra indica el potencial
de creación que tiene un diseñador industrial,
desde el campo del instrumental para la salud, de la
educación, la producción, la seguridad.
Es decir que abarca toda la vida cotidiana de una comunidad
en el campo objetual. Los egresados tienen un potencial
impresionante y desde los ámbitos empresarios
y privados todavía no han abordado toda la capacidad
que tienen. El diseñador industrial no sólo
diseña un objeto, sino que está capacitado
para establecer una línea de producción
y para transformarla. Para incorporar mejoras en los
niveles de productividad y generar cambios y mejoras
a la calidad para posicionarse en un mercado global.
Está capacitado para realizar un plan de negocios,
para delimitar dónde está la estructura
social a la que ese objeto va dirigido. También
para realizar peritajes y normativas que regulen la
seguridad de la comunidad. Puede insertarse en la industria,
en la producción, en las estructuras gubernamentales
o municipales para producir cambios importantes.”
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Pablo
Irazoque (Primer egresado -2001)
“Todo lo diseñado
para este vehículo es realizable”
“Cuando egresamos no fue
el mejor momento económico del país. Sin
embargo, seguimos empujando y ahora estamos en pleno
auge. Este proyecto (el del colectivo para personas
con capacidades diferentes) surgió con la perspectiva
de que en algún momento la Argentina iba a salir
de la crisis. Es difícil introducir estos productos
en el mercado, en cuanto a la relación de la
universidad con la sociedad. Hoy, a este producto deberíamos
valuarlo con los fabricantes y ver qué perspectivas
existen. Todo lo diseñado para este vehículo
es realizable.”
Pablo Irazoque junto al ómnibus
diseñado por él, especialmente para personas
con capacidades diferentes. Posee una rampa para su
acceso. |
David
Somerville (Egresado en 2005)
“El diseñador
debe adaptarse
a las necesidades
de las personas”
“Esta
guitarra eléctrica es un componente de una
serie de guitarras que forma el trabajo final con
el que me gradué. Se llama jelú, que
en el dialecto huarpe, significa sol. Hay una serie
de cambios que distinguen a este instrumento de los
convencionales. Por ejemplo, el diseño responde
a la tradición. Es una guitarra de concierto,
la perfomance que debe tener es alta, entonces uno
debe respetar materiales, pesos, dimensiones. Y no
tiene pintura para respetar el sonido. Antes de esto
no tenía ni idea de lo que era una guitarra,
pero soy un convencido de que el diseñador
debe adaptarse a las necesidades de las personas.
Enfrenté esta decisión con el mayor
respeto.”
David Somerville exhibe
su creación: una guitarra eléctrica
con características especiales para concierto.
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