Educación
para crear una nueva realidad

La educación a
través de la cultura y el arte, crear para aprender,
espacios de creación, crecimiento e identidad son las
propuestas en las que viene trabajando, desde hace más
de diez años, el colectivo de arte 6.
ESCRIBEN
Prof. Adriana Noemí Guajardo
Lic. Alejandro “Ozzy” Carrizo
Prof. Daniel Molina
¿Considerar a la Educación
como una Obra de Arte? ¿Cómo podemos construir
Arte sin perder de vista los valores esenciales? ¿Tiene
un lugar la cultura entre la educación y la comunicación?
¿Desde el trabajo con ética construir un mundo
mejor? ¿Cómo vamos ligando lo académico
con lo popular?
Todas estas preguntas se plantean cada
vez que el equipo del Colectivo de Arte 6 se reúne
para proponer nuevos proyectos. Siempre se considera como
eje generador de innumerables trabajos a la educación
y su relación con la cultura, por su posición
articuladora y estratégica, y como un desafío
que nos mueve a buscar respuestas desde las acciones y los
contenidos que necesariamente deben salir de una construcción
colectiva. Dar respuestas teóricas en el sentido de
encontrar ideas que apunten a la conciencia en la construcción
de un proyecto colectivo.
Para
agendar Taller
Central: Calle Romero 61 sur. Barrio
Gendarmería. Rivadavia. San Juan. Sábado
de 17 a 20 hs, tel: (0264) 4331515 (Familia Carrizo).
Barrio Natania VIII, manzana
“H”, Casa 2, Calle: República
Argentina y Paraguay. Chimbas. Cel: 154059457
(Ozzy).
Instituto de Expresión Visual,
Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes,
UNSJ. Tel: (0264) 4231932 (Profesor de Música:
Daniel Molina).
Dirección de Cultura de Rectorado,
UNSJ: dcultura@unsj.edu.ar Tel:(0264)
4264000 / 4263187 / 4264005. Talleres municipales:
Chimbas, Rawson, Santa Lucía.
Club de Leones Santa Lucía.
Tel: (0264) 4272125 / 1154064801 (Sr. Pedro Collado)
Viernes de Radio: “Buenas
razones” de 18,30 A 19 hs. RADIO VIDA: 95.3
FM. Tel: 4201212 / 4201515. |
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Esto se procura desde la educación
informal (o formal) debido a que los dos espacios existen
y deben ser ocupados y articulados. Creemos que este desafío
se plantea como una alternativa frente a la “lógica”
de concebir a la educación en función del mercado
de trabajo, ya que lo que en ella cuenta es la acumulación
de capital humano medido en términos de costo/beneficio
como cualquier otro capital.
En este contexto, las principales propuestas
del Colectivo son la creación de espacios educativos
y culturales a modo de Talleres, pensados como herramientas
para que los niños y jóvenes que participen
tengan la posibilidad de aportar desde su posición,
de dar a conocer toda su realidad y de contribuir en forma
directa en el concepto de cultura e identidad de la provincia
de San Juan; también se toma como meta el desarrollo
de actividades, producciones culturales y el ejercicio de
la conciencia que desde diferentes sectores de la comunidad
sanjuanina se puede construir una cultura que supere las “clasificaciones
académicas”.
¿Por qué trabajar con los
niños y los jóvenes de diferentes departamentos
de San Juan? Porque se intenta trabajar con aquellos que se
encuentran fuera del sistema. Recopilando y escuchando sus
vivencias, se brindó un espacio, herramientas y técnicas,
que les dio la posibilidad de producir discursos gráficos
o escritos que formaron parte de la creación de un
banco de imágenes y vivencias para la posterior reformulación
del concepto de cultura desde el arte.
La demanda supera la propuesta: estos niños y jóvenes
fueron disparadores y movilizadores de la actividad cultural
haciendo acercar a otras generaciones que se encontraban distanciadas
por motivos diferentes. El diálogo cultural que se
generó permitió que en los talleres se reunieran
personas de diferentes edades y religiones, hijos y padres,
hermanos y primos, compañeros de escuela y amigos de
otros barrios y villas lindantes al nodo de trabajo o Taller.
Los lugares de trabajo se multiplicaron
en diferentes departamentos de la provincia de San Juan, y
se fue ampliando con la participación de otras instituciones
tanto privadas como públicas que se interesaron en
participar en el proyecto. Las respuestas a esta acción
fueron siempre diversas, algunos Talleres lograron profundizar
la acción educativa del proyecto, en tanto que otros
por diferentes problemas (por la intervención de algún
tipo de violencia política y social) se disolvieron
o se trasladaron hacia otros lugares, en los que funcionaba
de manera mucho más libre y fluida. Este movimiento
posibilitó que participantes de diferentes edades y
sectores sociales intercambiaran nuevas experiencias entre
los nodos en otros departamentos, es decir que había
estudiantes del Taller del Colectivo de Arte 6 que tomaban
dos o tres clases por semana cuando se lo permitía
el tiempo, el dinero, la empresa de transporte, la escuela,
la universidad.
Este intercambio enriqueció a todos los que están
involucrados en el proyecto, tanto profesionales, como estudiantes
y colaboradores, porque se logró un objetivo fundamental:
la creación de redes entre diferentes entidades y grupos,
con el fin de acercar a las personas y a sus experiencias,
para que se dieran cuenta que las historias se repiten, que
las vivencias en común nos unen como sociedad y que
solo compartiéndolas se llega a una conciencia de unión
como comunidad y como cultura.
Hoy “la edad para aprender es todas”
y el lugar puede ser cualquiera, una fábrica, un hotel,
una empresa, un hospital, los grandes y los pequeños
medios, la radio o Internet. Estamos pasando de una sociedad
con sistema educativo a una sociedad educativa, esto es cuya
red educativa lo atraviesa todo: el trabajo y el ocio, la
oficina y el hogar, la salud y la vejez.
El trabajo a realizar es amplio y mucho,
por que a medida que se acercan más personas, niños,
jóvenes y adultos con diferentes propuestas y problemáticas,
la red se entrama más cada día. El desafío
se tomó hace diez años atrás, hoy somos
más que en aquel entonces y las situaciones florecen
y el conocimiento crece.
MÁS
INFORMACIÓN |
|
colectivodearte6@yahoo.com.ar
www.colectivodearte6.blogspot.com |
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Una de las situaciones que nos preocupa
mucho es el nacimiento de falsos educadores, violentos políticos,
directores de algunas culturas, autodenominados “artistas”
que dictaminan si la obra de un niño está “bien”
o “mal”, “linda” o “fea”,
si su dibujito o pinturita es “elite” o “under”,
según sus escasos criterios, profesionalidad y preparación.
Ante la falta de ética de estos agentes culturales,
sociales, dañinos o centinelas del control de la opinión
pública, acostumbrados a la imposición de moldes
estéticos estereotipados, nos queda esta posibilidad
de crear un nuevo espacio de diálogo y creatividad,
entre seres humanos, personas.
Savater plantea esta tajante propuesta:
“Ni los libros, por buenos que sean, ni las películas
ni la telepatía mecánica, sino el semejante
que se ofrece cuerpo a cuerpo a la devoradora curiosidad juvenil:
esa es la educación humanista, la que desentraña
críticamente en cada mediación escolar (libro,
filmación, herramienta comunicativa) lo bueno que hay
en lo malo y lo malo que se oculta en lo más excelso.
Porque el humanismo no se lee ni se aprende de memoria, sino
que se contagia. Y sea como fuere, los libros ni tienen la
culpa ni son la solución”1.
La Universidad, los profesionales de
diversas áreas estamos en deuda en cuanto al análisis
de las crisis, sus causales y la capacidad que se debería
tener para superarlas, aportando no solo diagnósticos
sino también soluciones.
El compromiso de la universidad pasa por las ideas y por la
regeneración de los valores, pues es donde un joven
comienza una carrera profesional. Pero se ha de sustentar
en una participación basada en valores y propuestas
técnicamente fundadas, y no ser una escuela de vicios
que luego se reproducen en los ámbitos sociales, pues
aquí también pasa la esperanza de la renovación
pública.
Aquí deberíamos pensar en la ética de
las acciones: valores, responsabilidad, esto implica: es impensable
una propuesta educativa como forma suprema del bien común
disociada de una ética.
La educación que no se transforma todos los días
deja de renovar sus células. Cuando una quietud se
convierte en una repetición es un llamado a su ocaso
porque, como en la naturaleza, todo aquello que se detiene
sucumbe. Para crear la continuidad educativa que todos deseamos,
hay que plantear una alternativa de transformación
ante el peligro de la “des-educación” del
ciudadano.
En el cambio el compromiso es de todos nosotros; no debemos
decir “este país” como si el país
no fuéramos nosotros. Tampoco es indiferente a la transformación
social, la acción de la ciudadanía al momento
de participar. Como sociedad debemos impulsar el cambio permanente
con creatividad, recreando nuestra cultura y nuestra práctica
de manera conciente y activa2.
Consideramos la Educación como
Obra de Arte (ante un Estado en crisis) y construimos Arte
cuando rescatamos valores esenciales en nuestras cruzadas
vidas. El principal espacio de reflexión es ocupado
por la Cultura en el cuerpo de nuestra casita, nuestro barrio,
nuestra sociedad, nuestra provincia, nuestro país,
nuestra Latinoamérica, entramando nuevas posibilidades
a los ciudadanos (niños, jóvenes y adultos)
en un desafío profesional cotidiano, con una clase
de responsabilidad que no todos están en posición
de soportar o darle continuidad. Por eso todos nosotros, que
ya somos más que diez años de trabajo y permanencia,
continuamos con el compromiso de "Crear" una alternativa
para todos, en este cuerpo que nos une. Nuestro objetivo es
humano.
BIBLIOGRAFÍA
1 Martín-Barbero, Jesús, “La educación
desde la comunicación”. 1° ed. Buenos Aires:
Grupo Editorial Norma, 2002.
2 Krieger, Mario: “La punta del ovillo”. Encrucijada
Revista de la UBA. N° 19, 2002
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