RADIO UNIVERSIDAD
Los
tangos que siempre
se vuelven a escuchar |
ESCRIBE

Ing. Juan Carlos Perucca
Profesor Emérito - UNSJ |
EL
PROGRAMA MÁS ANTIGUO de nuestra Radio Universidad se
escucha cada domingo de 9 a 13 horas, dedicado con exclusividad
a la divulgación de la música argentina que
más trascendencia tiene en el mundo y por la cual se
nos conoce dondequiera haya un nacido en esta orilla del Plata.
Resulta importante resaltar la notable orientación
didáctica asignada al desarrollo de las audiciones
del 14 y 28 de agosto pasado, especialmente en la media hora
dedicada de modo ya tradicional a Carlos Gardel, la figura
de máxima popularidad de nuestro tango y, quizás
podríamos decir, de toda la argentinidad ya que el
calificativo superlativo que damos para cualquier persona
destacada es decirle “¡sos Gardel!”.
En dichas audiciones se cumplió cabalmente con el cometido
fundamental de una radio universitaria, al divulgar una serie
de composiciones musicales del repertorio gardeliano grabadas
en los años 1926 y 1935, para que el gran público
pudiese conocer una serie de tangos que muy pocos sanjuaninos
han escuchado anteriormente. Por regla general, piezas como
“Volver” o “El día que me quieras”
son transmitidas cada tanto por todas las radios del país,
pero viejas versiones de gran jerarquía poética
que expresan sentimientos tan profundos como “Dolor”
o “Trago amargo” son prácticamente ignoradas
por las emisoras comerciales.
Y es entonces cuando entra a jugar la responsabilidad docente
ampliada de una radio universitaria, tal como lo viene cumpliendo
este programa dominical de nuestra emisora en el FM 93.1 del
dial. Cómo no sentirse “tocado” al escuchar
un poema de tan alto nivel como:
Pero hay en las noches de aquella
cantina,
como un pincelazo de azul en el gris,
la alegre figura de una ragazzina
más brava y ardiente que el ron y que el gin
Más brava cien veces que el
mar y que el viento
porque en toda ella como un fuego son
el vino de Capri y el son de Sorriento
que quema en sus ojos y embriaga en su voz
Ante poemas como éste me atrevo
a disentir con Jorge Luis Borges, quien acostumbraba quejarse
de que el tango hubiese perdido su expresión orillera
original, propia del ambiente de “milongas” y
compadritos, para pasar a triunfar en los salones y tertulias
del centro. Sin dudas que nuestro gran escritor prefería
escuchar (también transmitido en Radio Universidad):
¿Qué te va a dar ese
otario que tu negro no te ha dado?
¿No te acordás que he robado pa’ que no
te falte el bullón?
¿No te acordás cuando en cana te mandaba en
cuadernitos
aquellos lindos versitos nacidos del corazón?
¿No te acordás que conmigo te pusiste un sombrero
y aquel cinturón de cuero a otra mina le chaqué?
¿No te traje pa´tu santo un par de zarzos debute
que una noche a un farabute del convento le pianté?
Para quienes gustamos de toda la
música nacional pero en particular del tango, tanto
si se trata del tipo orillero y lunfardesco según letras
de P. Contursi, C. E. Flores o E. Rivero, como el de alto
nivel poético al estilo de los González Castillo,
H. Manzi o J. M. Contursi, la audición nuestra de cada
domingo es una gratificación por la cual agradecemos
permanentemente a Radio Universidad. Aún cuando nos
obliga a levantarnos “de madrugada” justamente
en día de descanso, sacrificio que realmente vale la
pena por esa primer media hora “de oro” dedicada
a los temas “para entendidos” (Diletantes, se
decía cuando acostumbrábamos hablar bien).
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