Si no se lo conoce, el fósil no tiene valor. Éste vale desde el momento en que se lo extrae, se prepara y se publica. Antes de que se descubra científicamente, el fósil no existe. Es una roca más que se va erosionando, y se pierde sin que el público llegue a conocerlo"; así fundamenta el Doctor en Ciencias Geológicas Ricardo Martínez, investigador de la UNSJ, el trabajo científico, amparado legalmente, en el Parque Provincial de Ischigualasto.
Desde 1973, el Instituto y Museo de Ciencias Naturales, dependiente de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNSJ, mediante convenios con el gobierno, es el custodio científico del patrimonio paleontológico de Ischigualasto. La ley 6911, de protección de áreas naturales de reserva, le dio a la Universidad la potestad sobre todo el patrimonio fosilífero de San Juan. Por su parte, la ley 7474, del año 2004, instituye la creación de la administración del Parque de Ischigualasto en manos de un Ente autárquico provincial. Pero es el artículo 2 de esta ley, el que delega la responsabilidad científica de la reserva de Valle Fértil al Museo de Ciencias Naturales. Rescatar para crecer
El descubrimiento y rescate de fósiles realizados por los científicos de la Universidad es lo que se conoce como preservación del patrimonio fosilífero y es lo que le otorgó un inobjetable valor cultural a la reserva, además de impulsar el turismo en la zona. "Justamente, es este valor paleontológico del Parque el ítem sustancial que tuvo en cuenta la UNESCO para declararlo, junto a Talampaya, como Patrimonio cultural de la humanidad", explica el Director del Museo de Ciencias Naturales, Dr. Oscar Alcober. En la misma línea, y señalando la relevancia del rol de la UNSJ en el Parque, el decano de la FCEFN, Dr. Ing. Jorge Sisterna, subrayó que "no hay que olvidar que el Parque de Ischigualasto fue declarado por la UNESCO como Patrimonio de la humanidad debido, especialmente, a los descubrimientos paleontológicos realizados por los científicos de la UNSJ".
Oscar Alcober informó que existe un proyecto para instalar en Valle Fértil, en 2005, un museo bajo la órbita de la Universidad. Mientras tanto, en la entrada del Parque, ya existe un Centro de interpretación, dependiente del Museo de Ciencias Naturales. Ese lugar está destinado a mostrar a los turistas el proceso del tratamiento de los fósiles, desde el momento de su extracción hasta su exposición en el museo.
Fallo a favor de la ciencia
El normal desempeño de las tareas de los académicos de la UNSJ fue obstaculizado el 10 de septiembre pasado, cuando la policía de Valle Fértil detuvo una camioneta que transportaba elementos paleontológicos, conducida por Martínez, a bordo de la cual también viajaban tres investigadoras. Bajo las órdenes de la jueza de Paz de ese departamento, el personal policial secuestró la carga y trasladó a estas personas a la seccional 12ª, todo en el marco de una supuesta existencia de delito cometido por los investigadores. Pero dos meses más tarde, el 8 de noviembre, el Juez Eduardo Gil, del Segundo Juzgado Correccional, invocando las leyes referidas al Parque Provincial de Ischigualasto, se expidió en la causa alegando que "surge sin duda alguna la inexistencia de delito en las labores de detección, extracción, preparación, traslado y estudios de elementos paleontológicos, desplegada en esa oportunidad por las personas integrantes del cuerpo de investigadores autorizados y designados por la Universidad Nacional de San Juan, razón por la que corresponde el archivo de las actuaciones y la devolución de todos los objetos y pertenencias secuestrados…".
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