PROYECTO DE LA FACULTAD DE ARQUITECTURA
Turismo para preservar la cultura rural
El Instituto Regional de Planeamiento
y Hábitat de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño inició, hace dos años, un proyecto turístico que propone la defensa
y conservación de los rasgos
campestres de Albardón.
El proyecto “Conservación del Patrimonio Rural de Albardón a través del Turismo Cultural”, desarrollado por profesionales del IRPHa (Instituto Regional de Planeamiento Y Hábitat) de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño de la UNSJ, pretende ser un aporte para la defensa y conservación del patrimonio rural a través del turismo cultural, a la vez que plantea propiciar el desarrollo de las comunidades rurales, utilizando el turismo como medio para conseguirlo. El proyecto de investigación comenzó a desplegarse en mayo de 2003 y su cierre está estipulado para fines del presente año. Según detallaron los investigadores, la idea es extender el próximo año este proyecto hacia otros departamentos.
“Luego de haber abordado las distintas fases del proyecto, ahora estamos en la etapa de planificación. Una vez concluida esta etapa, le dejaremos al intendente Juan Carlos Abarca y a la comunidad albardonera las ideas y resultados de este proyecto”, señaló la arquitecta María Rosa Plana, una de las investigadoras del IRPHa que interviene en el plan.
Las actividades para las que se confeccionó la planificación son: Turismo de Fe, Turismo y Sismo, Turismo Salud, Turismo Industrial y de la Producción, Turismo Rural o Agroturismo (Ruta de La vid) y Turismo Alternativo. Los recursos naturales, históricos, culturales y de otro tipo, que atañen al turismo se conservan para su uso cotidiano en el futuro, reportando así, al mismo tiempo, beneficios a la sociedad actual. Albardón es un departamento heterogéneo en cuanto a riquezas naturales y culturales con un panorama diverso para emprender un desarrollo con metas a corto, mediano y largo plazo.
“Es nuestra intención potenciar los recursos naturales y culturales a través de distintas actividades para el turismo, generando una oferta atractiva, mejorando las condiciones de los pobladores y analizando la capacidad de carga de los atractivos”, declaró el equipo de investigadores del IRPHa, conformado por María Rosa Plana, Liliana Vega, Zulma Invernizzi, Luis Orellano, Ricardo Gómez, Arturo Pereyra, Cristina Aballay, Estela Márquez, Mabel Fábrega y Adriana Romero.
Cultura hacia adentro
El patrimonio rural es valioso en sí mismo, tanto por sus características materiales como por sus aspectos intangibles de historia, sentimientos y quehaceres. Es construido por el hombre de campo a lo largo de su existencia, quien lo provee de elementos autóctonos y es quien también lo lleva en su interior, en su conocimiento y conciencia.
Los edificios arquitectónicos que responden a un estilo y a modos de vida, a veces son construcciones humildes, no alcanzan la categoría de monumentos pero son significativos y pertenecen a la memoria colectiva de la comunidad. Estas construcciones, sumadas a las imágenes del paisaje y a la forma de ocupación del sitio son también componentes del patrimonio rural. Poseen un valor intrínseco y contextual, resultado de una época cuyos rasgos han quedado plasmados en el espacio físico y en los sentimientos de la gente de campo.
Albardón posee una importancia histórica en el quehacer nacional reflejada en los vestigios tangibles y en la memoria de sus pobladores. Fue allí, más precisamente en Las Tapias, por donde pasó la columna del Comandante Cabot, en la Campaña Libertadora, con destino al vecino país de Chile.
En La Laja adquiere importancia la explotación minera y requiere el aporte del trabajo artesanal para el tratamiento del travertino. En ese lugar se encuentra el tradicional baño termal, con excelentes condiciones terapéuticas para diversas patologías.
La actividad agrícola se destaca por las plantaciones de vid y frutas de carozo, privilegiadas por las bondades de su suelo y condiciones climáticas, dentro de un ambiente de una belleza paisajística donde la naturaleza y las construcciones sencillas dan un carácter especial al departamento.
Todo lo descrito hace de Albardón un lugar donde es factible desarrollar el turismo cultural a partir de su patrimonio y potenciar sus riquezas.
La propuesta
El proyecto es un planteo esencial de respeto al hombre de campo, su folklore, sus creencias, la forma de apropiarse de la naturaleza, sus construcciones; comprende el hábitat rural en su plenitud, por tanto el enfoque se hace desde la interdisciplina buscando un hilo conductor con la colaboración de distintas ciencias aplicando metodologías cualicuantitativas.
La salvaguarda y conservación del patrimonio cultural y natural requiere una investigación especializada, que debe basarse en técnicas modernas y resolutivas. La restauración y conservación de los edificios ha evolucionado desde los oficios hacia un conocimiento científico cada vez más amplio y especializado, de tal forma que los tratamientos y técnicas para su puesta en valor sólo pueden entenderse como acciones integradas que requieren de distintas ópticas.
El turismo puede constituirse en una fuente muy importante de recursos económicos; para ello requiere de una adecuada planificación, y fue propuesto, en esta investigación, como instrumento eficaz para la defensa y conservación del patrimonio rural, para lo cual se adopta la nueva tendencia en turismo cultural, que privilegia la calidad del turista por sobre la cantidad.
“Ya hemos realizado un trabajo de informatización del inventario que hemos logrado, con anécdotas de los residentes de Albardón y con todos los rasgos culturales del departamento. Este proyecto de investigación será de extensión cuando realicemos cursos de concientización para la gente. Tenemos el total apoyo del intendente Abarca”, destacó María Rosa Plana.
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