Revista La U

La Federación Universitaria como memoria y horizonte de las voces estudiantiles

Por Yanina Páez

En un nuevo aniversario de la creación de la Federación Universitaria Argentina (FUA), fundada el 11 de abril de 1918, la mirada se posa en el rol que cumplen las federaciones en cada territorio. En la Universidad Nacional de San Juan, la Federación Universitaria (FUSJ) se consolida como un espacio central en la vida democrática estudiantil, atravesando distintas etapas y contextos, pero manteniendo una premisa común: representar y defender los derechos del estudiantado.

A partir de los testimonios del actual presidente,Gonzalo Leyes, y de quienes lo precedieron en el cargo, Cinthia De Luca y Manuel Giménez, se reconstruye una historia reciente marcada por desafíos, transformaciones y compromiso colectivo.

Para muchos estudiantes, la participación en la vida universitaria comienza como una inquietud personal que luego se transforma en acción colectiva. Así lo expresa Manuel Giménez, quien presidió la Federación entre 2021 y 2023: “Cuando uno empieza a ver la realidad que existe entre los compañeros, se empieza a involucrar con los problemas que tiene la Universidad”, explicó.

Manuel Giménez con el equipo que lo acompañó durante la gestión. Foto: Gentileza

En esa línea, destacó que el compromiso surge del encuentro con otros estudiantes y de la necesidad de generar cambios concretos: “Formamos espacios para poder pelear en los consejos, en los centros de estudiantes y en la federación por cuestiones que creíamos que se tenían que transformar”.

Por su parte, Cinthia De Luca, presidenta entre 2023 y 2025, señaló que su militancia comenzó dentro del ámbito universitario: “Vimos que había cuestiones que se podían cambiar para mejor y pensamos que la mejor idea era hacerlo ocupando puestos de poder en los órganos institucionales y gremiales”, sostuvo.

En tanto, el actual presidente, Gonzalo Leyes, remarcó el valor personal y social de la universidad pública en su propia trayectoria: “Soy la primera generación de estudiantes universitarios de mi familia, vengo de una zona rural, y representa mucho para mí no solo estudiar sino involucrarme para que otros puedan cumplir sus sueños”.

Contextos cambiantes, desafíos persistentes

Cada gestión de la Federación estuvo atravesada por contextos particulares que marcaron su agenda de trabajo. En el caso de Giménez, su período coincidió con la salida de la pandemia y el regreso a la presencialidad, lo que implicó nuevos desafíos. “Fue un contexto muy complejo, pero avanzamos en la normalización de los estatutos de la federación y de los centros de estudiantes, lo que permitió reglas claras para la participación”, destacó.

Además, advirtió sobre problemáticas que aún persisten: “Siete de cada diez estudiantes trabajan y estudian, y la Universidad tiene que adaptarse a ese nuevo perfil”, señaló.

Durante la gestión de De Luca, el escenario estuvo atravesado por una creciente conflictividad en torno al financiamiento universitario. “Empezamos a advertir sobre lo que se venía y logramos consolidar la unidad de todas las agrupaciones estudiantiles en defensa de la educación pública”, afirmó.

Cinthia De Luca junto a sus compañeros militantes. Foto: Gentileza

En tanto, Leyes asumió en un contexto de crisis más profundizada. “Me tocó asumir en un contexto de crisis del sistema universitario, con problemas presupuestarios, salariales y en el acceso a becas”, explicó. Y agregó: “Automáticamente tuvimos que salir a marchar, en una movilización masiva y conmovedora”.

La Federación como herramienta de representación y transformación

Más allá de los contextos, los tres referentes coinciden en destacar el rol fundamental de la Federación como espacio de representación estudiantil.

Para Giménez, su importancia es estructural: “Es el órgano gremial de representación estudiantil por excelencia y fortalecerla es fortalecer la vida democrática de la Universidad”, afirmó.

De Luca, en tanto, la definió como un derecho conquistado: “Es el órgano que le da voz a los estudiantes frente a los demás estamentos y es fundamental que sea elegido democráticamente”, expresó. Además, subrayó la importancia de la perspectiva de género dentro de estos espacios: “Solo ha habido tres mujeres presidentas en la historia, y es importante que cada vez haya más participación femenina”.

Por su parte, Leyes amplió la mirada hacia un rol que trasciende lo estrictamente universitario: “La Federación no solo representa a los estudiantes, también tiene un peso importante en la realidad política de la provincia”, sostuvo. En esa línea, agregó: “Es un espacio para pensar cómo los jóvenes vamos a ser parte del desarrollo de San Juan”.

Desafíos actuales y proyección a futuro

De cara al presente, la Federación Universitaria Sanjuanina continúa enfrentando desafíos que combinan lo académico, lo social y lo político.

Gonzalo Leyes, actual presidente de la Federación, junto a su equipo de trabajo. Foto: Gentileza

Entre ellos, Leyes mencionó la necesidad de ampliar derechos y fortalecer la organización: “Estamos trabajando fuertemente por el boleto educativo gratuito y por garantizar que la universidad pública siga siendo gratuita, laica y de calidad”, indicó.

También enfatizó la importancia de consolidar la participación estudiantil: “Queremos que los estudiantes sientan que la Federación es un espacio propio, donde puedan volcar sus inquietudes y trabajar colectivamente”.

En un contexto nacional complejo, la Federación se posiciona así como un actor clave no solo en la defensa de la educación superior, sino también en la construcción de ciudadanía y en el fortalecimiento de la democracia universitaria.

Scroll al inicio