Revista La U

Juliana, la joven sanjuanina que hizo de la enfermería su razón de vida

Juliana aprendió a desplazarse con sus rodillas pese a su enfermedad. Foto: Gentileza

Por Yanina Páez

Desde muy pequeña, Juliana Mingorance supo cuál era su lugar en el mundo. Mientras otros niños jugaban a distintos oficios, ella imaginaba consultorios, curaciones y pacientes. Entre muñecos y juegos infantiles, ya soñaba con convertirse en enfermera. Años después, ese deseo de la infancia se transformó en realidad.

La joven, de apenas 21 años, logró recibirse de Enfermera Universitaria en la Escuela de Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional de San Juan y hoy su historia emociona por la fuerza con la que enfrentó cada desafío y por la pasión con la que eligió una profesión dedicada al cuidado de los demás.

Juliana nació con artrogriposis, una enfermedad congénita que le provocó múltiples contracturas articulares y dificultó el desarrollo normal de sus piernas. Sin embargo, lejos de detenerse, aprendió desde chica a desplazarse apoyándose sobre sus rodillas y construyó una vida marcada por la autonomía, la perseverancia y la voluntad de salir adelante. Pero si algo define a Juliana no es su condición física. Es su vocación.

“Elegí esta carrera por vocación, no me hubiera imaginado en otra carrera”, contó emocionada. Y agregó: “Desde chica jugaba a ser doctora o enfermera. No hubo un momento específico en el que me decidí, porque en realidad lo soñé toda la vida”.

Ese sueño encontró un espacio fundamental para crecer en la Escuela de Ciencias de la Salud de la UNSJ, institución que le abrió las puertas para formarse profesionalmente y avanzar hacia el objetivo que siempre había imaginado. Allí no solo adquirió conocimientos, sino también experiencias que reforzaron aún más su amor por la enfermería.

El pasado 23 de febrero recibió finalmente su título de Enfermera Universitaria. Aunque actualmente trabaja en el cuidado de adultos mayores, asegura que cada día confirma que eligió el camino correcto.

“Para mí ejercer la enfermería es amor, es arte, es lo más lindo del mundo. Yo nací para esto”, expresó. “No me veo en otra profesión que no sea esta. Me encanta y lo ejerzo con amor, pasión y dando todo de mí”.

Su relato transmite sensibilidad y también una profunda humanidad. Juliana asegura que gran parte de su motivación surgió al ver cómo muchas personas luchaban día a día por salir adelante.

“Lo que me motivó a seguir fue ver cómo muchas personas le ponían voluntad a la vida. Saber que a través de mis cuidados y de mi afecto muchas personas podían salir adelante”, recordó.

El sueño cumplido de Juliana. A sus 21 años se recibió de Enfermera. Foto: Gentileza

A lo largo de su formación, el acompañamiento de su entorno también resultó clave. Su familia, amigos y compañeros estuvieron presentes en cada paso, alentándola a seguir adelante y sosteniéndola en los momentos difíciles.

“Mi familia nunca me dejó caer. Ellos siempre me motivaron y me ayudaron a seguir”, destacó.

Más allá de su propia experiencia, Juliana considera importante que la sociedad continúe avanzando hacia mayores oportunidades e inclusión para las personas con discapacidad. Cree que todavía queda mucho camino por recorrer, pero también sostiene que cada historia que logra abrirse paso ayuda a derribar prejuicios.

“Siento que hay muchas personas que están en mí misma condición y no tienen las mismas oportunidades. Tienen que animarse”, afirmó.

Día Internacional de la Enfermería

Cada 12 de mayo se celebra el Día Internacional de la Enfermería en homenaje al nacimiento de Florence Nightingale, considerada la madre de la enfermería moderna. La fecha busca reconocer el trabajo esencial que realizan enfermeros y enfermeras en todo el mundo, tanto en hospitales como en centros de salud, instituciones educativas y espacios comunitarios.

La profesión ocupa un rol central dentro de los sistemas sanitarios, ya que implica no solo la asistencia médica y el cuidado físico de los pacientes, sino también el acompañamiento emocional y humano en momentos de vulnerabilidad.

Qué es la artrogriposis

La artrogriposis es una enfermedad congénita poco frecuente que provoca rigidez y contracturas en distintas articulaciones del cuerpo desde el nacimiento. La afección puede comprometer la movilidad y el desarrollo normal de brazos o piernas, aunque su gravedad varía en cada persona.

Si bien requiere tratamientos, rehabilitación y adaptaciones para mejorar la calidad de vida, muchas personas con artrogriposis logran desarrollar sus proyectos personales, estudiar, trabajar y alcanzar distintos objetivos.

La historia de Juliana es una muestra de ello. Con esfuerzo, convicción y el acompañamiento adecuado, transformó aquello que muchos podían considerar un límite en una fuente de fortaleza.

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